CARO VET · MANUAL PRÁCTICO

Piensa como un gato.

Cómo adaptar tu casa para que también sea su hogar.

Seis proyectos para poner en práctica, un cambio a la vez.

01

Construye un territorio donde tu gato quiera vivir.

Una casa para humanos puede ser perfectamente habitable y, al mismo tiempo, ofrecer muy pocas posibilidades para un gato.

Lo que necesita

El territorio no son solamente metros cuadrados.

También es altura, rutas, escondites, lugares de observación, descanso y la posibilidad de moverse sin sentirse atrapado.

Antes de comprar nada, observa qué muebles, repisas y estructuras de tu casa ya podrían convertirse en parte de ese territorio.

idea visual

Conecta el espacio

Ejemplo esquemático. No necesita verse así: importa la función.

Escena editorial de territorio felino con rutas, refugios y altura
hazlo en casa

Recorre tu casa como si fueras un gato

Localiza puntos desde donde pueda observar.
Conecta al menos una ruta vertical.
Ofrece escondites donde nadie lo moleste.
Distribuye varios lugares de descanso.
Evita rutas que terminen en un callejón sin salida si convive con otros animales.

Comprueba

Tu territorio funciona si…

Puede subir y bajar con seguridad.
Puede esconderse y también observar.
Tiene más de una opción para descansar.
Puede alejarse cuando necesita espacio.

02

Diseña estaciones de alimentación.

Comer también forma parte de cómo recorre, explora y utiliza su territorio.

Lo que necesita

La ración del día puede formar parte del territorio.

Por cada gato, distribuye la ración completa del día entre 3–4 platos o estaciones ubicados en diferentes puntos.

Prioriza superficies elevadas, amplias, firmes y de acceso seguro. La idea es favorecer desplazamiento, búsqueda y elección dentro de su territorio.

Utiliza platos amplios y poco profundos. El agua va separada de la comida y también distribuida en varios puntos.

idea visual

Distribuye la ración por el territorio

La imagen es una guía funcional: adapta alturas y ubicaciones a tu casa y a la movilidad de tu gato.

Escena editorial de estaciones de alimentación felina distribuidas por la casa
Hazlo en tu casa

Distribuye la ración

Calcula la ración completa del día.
Divídela entre 3–4 estaciones por gato.
Distribúyelas en distintos puntos del territorio.
Prioriza lugares elevados y seguros.
Coloca agua en otros puntos, separada de la comida.
Si viven varios gatos, evita obligarlos a competir por el acceso.

Comprueba

Tus estaciones funcionan si…

No están agrupadas en una sola zona.
El gato puede acceder y retirarse con facilidad.
Las superficies son firmes.
Los platos son amplios y poco profundos.
El agua no está pegada a la comida.

03

Crea un baño que tu gato quiera usar.

El arenero no es un accesorio: es uno de los recursos más importantes de su territorio.

Lo que necesita

Más opciones, mejor distribuidas.

Como punto de partida: un arenero por gato + uno extra.

Busca zonas tranquilas, accesibles y donde el gato no pueda sentirse acorralado. Utiliza cajas amplias y arena fina, sin perfume.

Como referencia, el arenero debería medir aproximadamente 1.5 veces la longitud del gato desde la nariz hasta la base de la cola.

idea visual

Distribuye, no amontones

Varios areneros juntos funcionan, desde la perspectiva del gato, como una sola estación.

Escena editorial de un baño felino cómodo con areneros distribuidos
Hazlo en tu casa

Revisa cada arenero

Cuenta uno por gato + uno extra.
Sepáralos entre sí.
Aléjalos de comida y agua.
Usa arena fina y sin perfume.
Mantén aproximadamente 5–7 cm de sustrato.
Retira desechos todos los días.

Comprueba

El baño funciona si…

Puede entrar, salir y girar cómodamente.
No hay ruidos o tránsito que lo sorprendan constantemente.
No puede ser bloqueado por otro animal.
Está limpio y es fácil de mantener.

Si empieza a eliminar fuera del arenero, no lo castigues. Hay que investigar causas médicas y ambientales.

04

Enseña a tu gato que la transportadora es un lugar seguro.

Si solo aparece antes de salir de casa, es muy fácil que termine anunciando algo desagradable.

lo que necesita

La transportadora también pertenece al territorio.

Busca una transportadora rígida, estable, ventilada y, de preferencia, que pueda abrirse por arriba y por delante o desmontarse.

idea visual

Haz que deje de anunciar la salida

La meta es que la transportadora sea un refugio cotidiano, no un objeto que aparece únicamente cuando toca ir al veterinario.

Escena editorial de una transportadora integrada al territorio del gato
Hazlo en tu casa

Empieza hoy

Asigna una transportadora a cada gato.
Déjala montada y abierta.
Colócala dentro de su territorio habitual.
Añade una manta o superficie familiar.
Permite exploración voluntaria.
Evita perseguirlo para introducirlo.

Comprueba

Va por buen camino si…

Puede acercarse sin que la transportadora se mueva.
Entra y sale por decisión propia.
Puede descansar dentro.
No desaparece del ambiente después de cada traslado.

05

Crea una rutina de juego que realmente satisfaga a tu gato.

Jugar no es solamente mover un juguete frente a él. Para un gato, el juego puede reproducir partes de una secuencia de caza.

lo que necesita

El juego puede imitar una secuencia de caza.

Permite observar, acechar, perseguir, capturar y morder. La captura importa: el juguete no debe escapar eternamente.

Observa qué tipo de movimiento despierta más interés: a ras de superficie, escondido, rápido, intermitente o aéreo. Después de la secuencia puede llegar comida y descanso.

idea visual

Construye una pequeña secuencia de caza

No necesitas sesiones eternas: importa más cómo se mueve el juguete y que exista un final.

Escena editorial de juego felino que imita una secuencia de caza
Hazlo en tu casa

Construye una rutina

Reserva momentos diarios para juego interactivo.
Prueba diferentes movimientos y superficies.
Alterna periodos de movimiento y pausa.
Permite que capture la “presa”.
Rota juguetes para conservar novedad.

Comprueba

El juego funciona si…

Se involucra voluntariamente.
Puede completar capturas.
La actividad no termina siempre en frustración.
Tiene oportunidad de descansar después.

Una disminución marcada del interés por jugar también puede acompañar dolor o enfermedad.

06

Diseña una casa donde rascar sea bienvenido.

Rascar es una conducta normal: ayuda al mantenimiento de las garras, permite estirarse y deja señales visuales y químicas.

lo que necesita

Rascar cumple varias funciones.

Participa en el mantenimiento de las garras, permite estiramiento y deja señales visuales y químicas en el territorio.

Observa primero: ¿prefiere superficies verticales u horizontales?, ¿qué material busca?, ¿en qué lugares de la casa lo hace?

idea visual

Pon la alternativa donde ya existe la necesidad

No escondas el rascador en otra habitación esperando que el gato cambie de ruta.

Escena editorial de opciones de rascado vertical y horizontal
Hazlo en tu casa

Observa antes de comprar

Identifica dónde rasca actualmente.
Define si prefiere vertical u horizontal.
Elige una superficie firme y estable.
Permite que pueda extender el cuerpo cómodamente.
Colócala cerca del sitio que ya eligió, zonas de descanso o tránsito.

Comprueba

La propuesta funciona si…

El recurso no se tambalea.
Está en una ubicación relevante.
Hay opciones según sus preferencias.
No se castiga la conducta de rascado.

No rocíes agua, no castigues y no tomes sus patas para obligarlo a rascar.

UN CAMBIO A LA VEZ

Un hogar donde pueda ser gato.

Observa cómo responde. Conserva lo que le ayuda. Adapta lo que todavía necesita.

Caro Vet